ADELANTÁNDOSE A LOS PROBLEMAS

El Oficial de Negocios tiene que darse el tiempo para realizar visitas, realizando las visitas de seguimiento en la “ruta” de las visitas actuales del día. Si “el lugar de visita” es muy lejano de la agencia, no debería haberse otorgado el crédito, porque el cobro de dicha operación puede tomar toda una mañana o toda una tarde, encareciendo mucho el crédito.

Seguimientos

Los plazos cortos hasta un año no deben contar con ningún tipo de seguimiento. Cuando el crédito cuenta con un plazo mayor de un año, con el objetivo de adelantarse a problemas, el seguimiento debe ser realizado dentro de los 3 meses.

El Oficial de Negocios debe completar el formulario y obtener fotografías, no siendo necesario que el cliente firme ningún documento de seguimiento. Incluso visitas informales y acuerdos verbales deben ser documentadas por el Oficial de Negocios con un breve informe.

Gestión de cobranza

La gestión de cobranza comienza en el momento de la aprobación de la operación, una buena operación no debería tener mora. La labor más complicada del Oficial de Negocios es la cobranza, por lo cual debe estar descrito la estructura de gestión de cobranza que se va a realizar, gestión telefónica, visitas, etc.

Toda gestión de mora tiene que ser reglamentada, descrita y documentada como tema especial en estructura digital: Causas de la mora (cliente, mala evaluación económica), medidas paliativas y/o medidas correctivas. Esto cobra especial relevancia cuando el Oficial de Negocios deja la entidad o se mueve a otro cargo, siendo el objetivo que quien asuma la cartera cuente con todo el detalle necesario para continuar con la gestión de cobranza y no comenzar de cero.

Al primer retraso del cliente en el pago de su cuota se debe realizar la visita correspondiente e identificar “in situ” el por qué del retraso siendo clave el “cumplimiento del objeto del crédito”, ya que por ejemplo en los primeros meses puede estar pagando la cuota con el mismo dinero recibido por el crédito. Como todo en la vida, los problemas hay que tratarlos de inicio, sino empeoran.

En Microfinanzas el cliente cuenta a la vez con créditos con dos o tres instituciones financieras, y generalmente paga primero a “quien le molesta más” a su vez prioriza su “antigüedad” en algún Banco, la persistencia es clave para normalizar una operación, no tenemos que dejarnos ganar por los clientes.

ADELANTÁNDOSE A LOS PROBLEMAS

El Oficial de Negocios tiene que darse el tiempo para realizar visitas, realizando las visitas de seguimiento en la “ruta” de las visitas actuales del día. Si “el lugar de visita” es muy lejano de la agencia, no debería haberse otorgado el crédito, porque el cobro de dicha operación puede tomar toda una mañana o toda una tarde, encareciendo mucho el crédito.

Seguimientos

Los plazos cortos hasta un año no deben contar con ningún tipo de seguimiento. Cuando el crédito cuenta con un plazo mayor de un año, con el objetivo de adelantarse a problemas, el seguimiento debe ser realizado dentro de los 3 meses.

El Oficial de Negocios debe completar el formulario y obtener fotografías, no siendo necesario que el cliente firme ningún documento de seguimiento. Incluso visitas informales y acuerdos verbales deben ser documentadas por el Oficial de Negocios con un breve informe.

Gestión de cobranza

La gestión de cobranza comienza en el momento de la aprobación de la operación, una buena operación no debería tener mora. La labor más complicada del Oficial de Negocios es la cobranza, por lo cual debe estar descrito la estructura de gestión de cobranza que se va a realizar, gestión telefónica, visitas, etc.

Toda gestión de mora tiene que ser reglamentada, descrita y documentada como tema especial en estructura digital: Causas de la mora (cliente, mala evaluación económica), medidas paliativas y/o medidas correctivas. Esto cobra especial relevancia cuando el Oficial de Negocios deja la entidad o se mueve a otro cargo, siendo el objetivo que quien asuma la cartera cuente con todo el detalle necesario para continuar con la gestión de cobranza y no comenzar de cero.

Al primer retraso del cliente en el pago de su cuota se debe realizar la visita correspondiente e identificar “in situ” el por qué del retraso siendo clave el “cumplimiento del objeto del crédito”, ya que por ejemplo en los primeros meses puede estar pagando la cuota con el mismo dinero recibido por el crédito. Como todo en la vida, los problemas hay que tratarlos de inicio, sino empeoran.

En Microfinanzas el cliente cuenta a la vez con créditos con dos o tres instituciones financieras, y generalmente paga primero a “quien le molesta más” a su vez prioriza su “antigüedad” en algún Banco, la persistencia es clave para normalizar una operación, no tenemos que dejarnos ganar por los clientes.


LA REPROGRAMACIÓN Y REFINANCIAMIENTO

Sanar la herida es dar opciones al cliente para que realmente se pueda recuperar.

Reprogramación

Por lo general el cliente no pide reprogramación. Se debe identificar la necesidad de reprogramación a partir del análisis de la mora y/o coyuntura, por ejemplo, en temas agrícolas este análisis puede considerar sequías o derrumbes.

Una buena reprogramación parte de un buen análisis, solucionando el problema a largo plazo, no a corto plazo. Se presentan situaciones como salud, enfermedad, sin embargo, el factor crítico de la reprogramación es la actitud del cliente, siendo una reprogramación con un cliente que no cuenta con voluntad de pago es “enemigo oculto”

Al reprogramar se debe analizar las causas que originaron la mora y retroalimentar al Oficial de Negocios responsable de la operación.

La reprogramación debe ser revisada por un nivel superior al de la aprobación del crédito, ya que el Comité que aprobó la operación no puede ser juez y parte, así también el Oficial y el cliente puede tener un mayor nivel de relación. El comité debe visitar al cliente en el análisis de la reprogramación ya que se trata de una “operación herida”.

Si bien la reprogramación suele tener una “tasa mayor”, este no debe ser siempre el caso, ya que aumentando tasa y extendiendo plazo el crédito se vuelve más caro para el cliente. Cuando el cliente cuente con la correcta actitud, voluntad de capacidad de pago, se debe gestionar la baja de tasa y en consecuencia la cuota.

La reprogramación debe contar con un mayor seguimiento que operaciones normales, y a veces la mejor opción no es reprogramar sino castigar al cliente en la Central de Riesgos

Refinanciamiento

Cuando el cliente se recupere es una alternativa refinanciar la operación, para fidelizar al cliente y que empiece a limpiar su historial crediticio. El refinanciamiento debe responder a las oportunidades con las que cuente el cliente, y a su comportamiento de pagos, no necesariamente “esperar” a que haya pagado la mitad de sus cuotas.

Para aquellos clientes que fortalecen la cartera y permiten mantener mora controlada se debe “defender la cartera”, siendo estos clientes “antiguos” muy diferentes a los “clientes nuevos”, ya que “nos conocemos” y además otorgan el beneficio de que referencian y de esta manera permiten captar nuevos clientes por lo cual se debe realizar todo el esfuerzo posible para retener a estos clientes.

Se debe tratar por todos los medios posibles  mantener  la operación sin modificar el plan de pagos original, temas como reprogramaciones aceleradas o  forzadas por cumplir una meta  u otras medidas, hieren al crédito  y bajan las posibilidades de su recuperación,  el riesgo de llegar al castigos es alto.